martes, 22 de septiembre de 2020

Guerra Mundial Z de Max Brooks


Guerra Mundial Z de Max Brooks es un libro usualmente ignorado por el lector común debido a dos razones. La primera es que es una historia de zombies, y los fanáticos de este género están disminuyendo debido a lo repetitivo que se ha vuelto; es que la fórmula en sí hace que las historias vayan siempre en una misma dirección: un perdedor que se vuelve un alfa guiando a un grupo de personas de un punto A a un punto B, perdiendo varios miembros en el camino. La segunda razón es porque la asocian con su adaptación al cine del 2013, la cual es meramente decente. Pero entonces, ¿cómo es que este libro está siempre en el top 10 de la mayoría de booktubers que he visto? Al parecer, las razones por la que evitamos esta novela están completamente infundadas. Aquellos que sí la han leído sabrán que, si bien hay zombies, la historia los deja en segundo plano para enfocarse exclusivamente en las personas y que, además, no se parece en nada a la película.


Guerra Mundial Z está escrita como una recopilación de entrevistas realizadas a personas que sobrevivieron a un ya finalizado apocalipsis zombie. El narrador, que es un agente de la Comisión de Posguerra de las Naciones Unidas, nos va introduciendo las experiencias de personas de distinta edad, género y lugar. El conjunto de cada una nos mostrará cómo fue el desarrollo de esta pandemia y la respuesta por parte de los individuos y los gobiernos. Sin contar una historia tradicional de zombies, Max Brooks logra proveernos de las mismas experiencias que brindan este género. Hay una gran dosis de comentario social, descubrimos lo poco preparada que está la humanidad para enfrentar una plaga de este tipo y las medidas inoperantes y negacionistas que emplearían los gobiernos. En la mayoría de los casos, los conflictos ocurren debido a la actitud de los humanos, los zombies solo cumplen el rol de catalizador. Pero hay también historias en las que los no-muertos toman un rol antagónico más directo, ya sea en detalladas persecuciones o en matanzas a gran escala. Esto explica por qué la historia satisface tanto a los que no son fanáticos de los zombies como a los que sí; es algo distinto mas no apartado del género al que, de alguna forma, deconstruye. Se nota que el autor es un gran fanático del mundo de los zombies y que se puso a investigar con detalle cada aspecto en qué estas criaturas podrían afectar nuestras vidas. 


Resultó tal y como dijeron las críticas y comentarios de las personas que amaron este libro, aunque todos ellos parecieron dejar de lado unos cuantos aspectos negativos que no son nimiedades. Son tres los problemas que enumeraré. El primero es la falta de tensión, como sabemos que los personajes que cuentan sus historias están vivos o que el mismísimo apocalipsis terminará resolviéndose desde las primeras páginas, el elemento de lo inesperado es inexistente. El segundo problema es que no tiene buenos personajes. Las personas entrevistadas están definidas meramente por el rol que ocupan en la sociedad, esto porque la idea es que uno las identifica como gente común, lo que las hace carecer de profundidad. Esto es un desacierto a la hora de contar una historia, aunque puede ser tolerado si es que servirán como móvil para examinar temas elaborados relacionados a la humanidad como en 2001: Odisea del Espacio o en Solaris, y Guerra Mundial Z no me parece que sea uno de estos casos, pues lo que plantea contar sobre la sociedad es algo cierto pero no novedoso o complejo.


El tercer problema es que hay entrevistas que rozan entre lo cursi y lo absurdo, como el ciego que pelea contra zombies o el hikikomori que jamás abandona su casa y logra escapar con vida de estos. Los libros de entrevistas suelen tener este tipo de historias, mientras más inverosímiles sean más asombrado dejan al lector. El problema es que ¡esto es ficción! Nada de lo que estamos leyendo ha sucedido. La historias de supervivencia hiperbólicas sólo cobran efecto si es que tu cerebro ha olvidado esta noción.


En resumen, Guerra Mundial Z me deja con una opinión muy dispar. Es genuinamente entretenida, cada entrevista tiene algo nuevo para contar y si no te gusta una, no duran lo suficiente hasta saltar a la siguiente. Es recomendable tanto a los fanáticos de zombis como a los que ya están hartos de ellos. Aunque aquellos que ya hayan leído libros de entrevistas, los que sí cuentan historias reales, ni siquiera se molestarán en leer este libro. La novela es únicamente un espectáculo y siento que la han puesto en un pedestal muy alto.


Valoración:

3/5


viernes, 18 de septiembre de 2020

Northumbria, el Ultimo Reino de Bernard Cornwell


Northumbria, el Último Reino es el primer libro de la saga de Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell. Sirven de inspiración para la serie actualmente en emisión El Último Reino. No la he visto, pero sé que tiene una buena recepción y un puntaje loable en imdb. Me enteré de la existencia de los libros mediante un comercial en Facebook y me dije: ¿por qué no? La historia está ambientada en el año 866. Uhtred, un joven anglosajón de ascendencia aristocrática, vive escindido entre dos mundos antagónicos. Desde pequeño vive entre vikingos, pues fue raptado por estos, lo que le otorga una situación privilegiada desde la que enjuiciar las costumbres, las creencias y los ritos de sajones y daneses.

Quise empezar esta saga para saber si la serie existe solo para aprovecharse de la popularidad de la serie de TV Vikings o tiene una identidad propia, y al final resultó que… no, es similar a Vikings en todo aspecto, inclusive tiene como personajes centrales a miembros de la familia Lothbrok. Sin embargo, la juzgaré por sus propios méritos.

La novela es sencilla y directa, narrada en primera persona. Examinamos paso a paso la crianza del protagonista y su afición al mundo vikingo, y no puede uno culparse por empatizar con éste. La vida de vikingo es genial, no hay un dogma estricto que seguir, todo se soluciona a golpes y no hay que rezar o arrepentirse de los pecados como en la religión cristiana. La misma novela lo describe: los dioses de los daneses le patean el trasero al de los ingleses. Como todos los eventos están vivenciados desde el punto de vista de un niño, se siente como una fantasía de empoderamiento, ya que no hay críticas al estilo de vida de los nórdicos sino sólo alabanzas, y ese mayor problema que tuve con la novela. Este libro no trajo a la mesa nada nuevo. Fue entretenido al comienzo pero seguí esperando a que el personaje creciera y sus actos fueran examinados desde un punto de vista más crítico, como la sinopsis lo indicaba. Si iba a suceder eso alguna vez, nunca lo sabré, no tuve la suficiente paciencia para esperar a eso, y menos aún cuando no hay otros personajes que no sean arquetípicos.

La historia no me contó nada nuevo o sustancioso, curiosamente el mismo problema que tuve con Vikings, y por qué perdió mi interés en cierto punto. Reitero que no vi la serie de El Último Reino, pero si sigue al pie de la letra el libro que leí, a los que le gustó Vikings seguramente les encantará este show hermano. Por ahora, mi historia de vikingos favorita sigue siendo la serie de anime Vinland Saga. En esta, en cambio, los personajes pagan por las consecuencias de sus actos, ninguno de los dos bandos es glorificado y tiene una crítica al estilo de vida vikinga sin tener la torpeza de introducir personajes e ideales modernos en un escenario histórico.


Valoración:

 

1/5

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Solaris de Stanislaw Lem


Solaris es una novela de ciencia ficción filosófica escrita por Stanislaw Lem. Ha tenido dos adaptaciones al cine, la primera de la mano de Andréi Tarkovski y la segunda por Steven Soderbergh.
La novela trata sobre los fútiles intentos de comunicarse con una inteligencia alienígena totalmente diferente a la humana, básicamente un gigantesco océano se presume tiene vida


Esta es de esas historias que invitan al lector a preguntarse qué tan bien conocemos a la naturaleza humana y si tendríamos la capacidad de entender a una entidad alienígena. Me fascina la forma en que comienza esta novela, bien llega el protagonista a la nave espacial observa que algo terrible ha sucedido, y que sus compañeros de tripulación no actúan de manera coherente. Todas estas incertidumbres, sumado al ambiente claustrofóbico, generan un sentimiento de suspenso en el lector que lo predispone a que cualquier evento sobrenatural ocurra, de forma que cuando estos surgen no se sienten fuera de lugar. 


El eje de la novela es el contacto entre los humanos y esta forma de vida alienígena con la que se han encontrado, y mientras más interacciones se producen más se pregunta uno respecto a las intenciones de este ser extraño. Uno nunca sabe si trataba de comunicarse con ellos, quería defenderse, o no era consciente en primer lugar. Por un lado, esa era la intención del autor, y por otro, aquellos interrogantes nos revelan las preconcepciones que tenemos los humanos sobre la consciencia y el pensamiento. 


Si tuviera que mencionar algo negativo serían los personajes, son bastante planos y no mueven la trama sino que la trama los mueve a ellos. Otra cosa que no me gustó fueron las interminables páginas describiendo en lenguaje técnico el planeta, no entendí nada, pero como es una novela corta estos pasajes se hacen llevaderos. 


En resumen, es una lectura llena de componentes psicológicos y filosóficos que, más que una historia en sí, es una experiencia que te dejará pensando en cuestiones que uno suele dar por sentado. Sumamente recomendada.


Valoración: 


4/5 


sábado, 12 de septiembre de 2020

Reseña: Nacidos de la Bruma de Brandon Sanderson


Nacidos de la Bruma es una saga de fantasía escrita por Brandon Sanderson. La serie empezó como una trilogía, pero que luego el autor decidió hacer una nueva (tetralogía en este caso), aunque solo me enfocaré en la primera. La aventura ocurre en Scadrial, un mundo donde cae ceniza constantemente del cielo, las plantas son color café, y brumas sobrenaturales cubren el paisaje cada noche. En la ciudad llamada El Imperio Final reside el supremo señor que controla al mundo desde hace mil años, un tirano inmortal que adoptó el título de Lord Legislador. Los únicos con un plan para detenerlo son un grupo de bandidos que poseen la Alomancia, un poder mágico que les otorga poderes absorbiendo metales.


Lo más destacado de esta serie, y como en todas las escritas por Sanderson, es el sistema de magia. Lo que hace entretenida la Alomancia es que cada tipo de metal produce un poder distinto, desde empujar o tirar de los metales hasta poderes de persuasión, haciendo que las batallas involucren mucha estrategia. Estas están descritas en gran detalle, al leerlas uno siente que está viendo una película. Como videojuego sería fantástico. Un aspecto negativo de este apartado es que este ingenioso sistema sólo se usa en confrontaciones, no se ve que esté integrado en el mundo a un nivel más orgánico con el escenario. Los alománticos no son más que armas, no se ve que se los use para que realicen tareas cotidianas, cosa que me pareció un desperdicio.


Otro aspecto positivo que destaco es que, a diferencia de muchas historias de este tipo, otros personajes que no son la protagonista tienen relevancia y dan su aporte para resolver el conflicto central, claro, hasta que esta se vuelve tan fuerte que al final de los libros solo ella puede resolver todos los problemas. 


En la primera novela conocemos a Vin, una niña tímida de las calles poseedora de grandes poderes que ella misma desconoce. Vin conoce luego a Kelsier, un alomántico muy poderoso que le enseñara paso por paso a despertar sus poderes. El principal problema de esta novela es que gasta demasiado tiempo en enseñarle al lector este sistema de magia, los que prefieran leer una historia moverse en lugar de memorizar qué hace cada metal se aburrirán. Otro problema es que no hay villanos memorables. El mismísimo Lord Legislador se llega a conocer hasta recién el final, quienes confrontan a los héroes la mayoría de la novela son sus secuaces, que son criaturas sin conciencia. Dejando esas cuestiones de lado, algo que me encantó de este libro es que no sufre el síndrome de la primera parte, en donde sólo se introducen los elementos que serán desarrollados posteriormente. En esta novela, para cuando termina el clímax todos los conflictos son resueltos y los misterios develados. Tiene una conclusión tan satisfactoria que te hace creer que las secuelas no tienen ya nada que contar… o eso es lo que el autor nos hace pensar. 


La segunda novela tiene un ritmo más acelerado, ahora que entendemos las reglas de la Alomancia podemos saltarnos las explicaciones y pasar a la acción. En esta ocasión aparecen otros villanos que, a diferencia del anterior, son humanos, así que tienen una moralidad ambigua y propósitos más identificables. Hay un elemento de intriga política y juegos de poder, los cuales no sirven demasiado, porque al final la protagonista es tan fuerte que puede resolver todo mediante el uso de la fuerza. Aquí la historia hace una subversión al tropo de seguir una profecía. Al terminar la novela te deja la reflexión de que quizás los héroes debieron haber confiado más en sus instintos en lugar de seguir una profecía. Aquellos a quienes identificaban como enemigos a lo mejor los estaban protegiendo de otro enemigo mayor.


El tercero es el más débil de todos porque sufre del síndrome de la tercera parte, que apareció por primera vez con la tercera entrega de la saga de Star Wars. Básicamente, lo único que queda para contar es el final de la historia, pero como tiene que tener un comienzo, nudo y desenlace se trata de rellenar el espacio con tramas irrelevantes hasta llegar a la conclusión definitiva. Por lo tanto, durante dos tercios de la novela no ocurre nada de gran importancia. Brandon Sanderson aprovecha para darle el foco principal a personajes que no habían tenido presencia en anteriores entregas, pero no son complejos o carismáticos así que no llegan a mantener el interés. Sin embargo, la conclusión es impactante. Todos los personajes están involucrados en su propia pelea, pues es el mismo mundo el que corre peligro. La resolución es anticipada al comienzo de la saga y los cabos son resueltos, esta vez de verdad.

 

En definitiva, es una buena trilogía. No es demasiado larga. Es sencilla de leer, llena de adrenalina y no es superficial. Es mi recomendación número uno para cualquier persona que quiera adentrarse en el mundo de la fantasía moderna. No me sorprende que sea la serie favorita de muchas personas. Contiene elementos religiosos recurrentes que no llegan a ser intrusivos, pues pese el autor a ser una persona religiosa y un apasionado por el género fantástico, tiene una obsesión por que todo los interrogantes de sus historias tengan una explicación lógica. Cada personaje llega a una conclusión argumental definitiva y se los termina extrañando. Pero esperen, si al principio hice mención de que el autor tiene otra saga de Nacidos de la Bruma ¿por qué sería esta una conclusión definitiva? Es porque la secuela actual transcurre más de un siglo después en una era de corte western, es así como pienso que deberían hacerse las secuelas de cualquier serie, el mismo marco histórico pero con un escenario distinto y personajes nuevos. Al parecer Brandon Sanderson tiene planeada dos secuelas más del mundo de Nacidos de la Bruma, una que transcurrirá durante la edad contemporánea y la otra en un mundo futurista, así que aún nos queda mucho para apreciar de este mundo. 


Valoración:


El Imperio Final: 3.5/5


El Pozo de la Ascención: 4/5


El Héroe de las Eras: 3/5


domingo, 6 de septiembre de 2020

Mi opinión sobre Brandon Sanderson


Brandon Sanderson es el autor favorito de gran parte de los amantes del género de fantasía. La firma que este autor de Nebraska imprime en cada una de sus novelas las hace irresistible a cualquier persona experimentada o no en el género. Habiendo leído casi toda su bibliografía, puedo concluir que de los muchos atributos que tiene son principalmente tres los que pusieron a Sanderson en su pedestal. Uno de ellos son sus creativos y sistematizados sistemas de magia, el otro es la cantidad de libros que produce y, por último, su estilo directo de escritura. Aprovecharé esta entrada para examinar minuciosamente estos tres aspectos.

En primer lugar, Sanderson es de los adeptos a los sistemas de hard-magic, esto es magia que funciona y puede ser entendida de manera lógica, muy similar a la ciencia. Sanderson expone que en toda obra donde haya magia la solución a los problemas deben ser proporcionalmente iguales al conocimiento de la audiencia. Lo que quiere decir con esto es que para que los personajes salgan de problemas usando magia, ésta tiene que seguir las reglas que se hayan establecidos desde el principio de la novela, cualquier solución sacada de último momento y que no se haya hecho mención anteriormente cuenta como un Deus Ex Machina. De más está decir que los partidarios de las historias de fantasía más tradicional, en los que la magia rara vez se guía por reglas lógicas, están en contra de la cosmovisión de Sanderson, y que por tanto, sus novelas carecen del elemento místico, que sería el epítome de la fantasía como género. Yo, particularmente, no tengo una concepción específica de cómo debería funcionar la magia, estoy en un punto intermedio. Pero sí mencionaré unas falencias en los sistemas de magia de Sanderson que no pueden ser ignoradas. La magia en sus novelas como en Nacidos de la Bruma o Los Archivos de las Tormentas está configurada para que los personajes las usen como herramientas de pelea y puedan tener batallas dinámicas y prolongadas, y que el lector pueda seguirlas por páginas sin perderse. Más que nada, ese es el atractivo de sus novelas, el problema es que la magia parece no tener ninguna otra utilidad. No se ve que esté integrada en el mundo o que produzca cambios sobre este en un plano más ideológico. No se usan en situaciones cotidianas o para propósitos que no sean peleas individuales, razón por la que siempre los problemas se resuelven según quién fue mejor utilizando la magia.


El segundo aspecto por el que Sanderson es tan popular es por su frenético ritmo a la hora de oprimir las teclas de su computadora. Hablamos de un autor que, después de terminar un manuscrito de 1000 páginas, decide tomarse un descansito… escribiendo una novela de 300 páginas. Una vez, anuncio de sorpresa que tenía una historia de 100 páginas había escrito durante su tiempo libre, para así mantenernos entretenidos hasta la publicación de su libro más grande. Sanderson siempre tiene a su público satisfecho con algo nuevo cada año. En el género de fantasía hay muchos autores ambiciosos, pero la ambición no sirve de nada sin la disciplina para cumplirla. Con esto me refiero a los varios autores que anuncian con optimismo proyectos que, se diluyen tanto en el tiempo que se vuelve dudosa la esperanza de que lleguen a cumplirse en vida del autor. Un ejemplo sería George R.R. Martin, que hasta la fecha no ha publicado el sexto volumen de su heptalogía Canción de Fuego y Hielo; aún así, esto no impidió que el autor declarara que, después de sacar el tan esperado sexto libro, no empezaría a escribir el séptimo inmediatamente sino que se enfocaría en algún proyecto menor, como hacer otra historia de Dunk y Egg. Sonará pesimista, pero no creo que esta serie vaya a terminar alguna vez. Otro ejemplo es el autor Patrick Ruthfuss, quien, incluso teniendo la osadía de decir que su trilogía de El Asesino de Reyes sea posiblemente un prólogo de lo que tiene planeado, ni siquiera ha terminado la condenada trilogía; dentro de poco se cumplirán diez años desde la publicación del segundo libro. Por último quiero mencionar a Scott Lynch, que tampoco se queda fuera de esta acusación, aunque en menor grado. Su serie de Los Caballeros Bastardos, que empezó en 2006, tendrá siete volúmenes, de los cuales solo se han publicado tres y seguimos esperando desde hace siete años el cuarto. 


Aclarado esto, Brandon Sanderson… no es de este tipo de autores. Es, al igual que Steven Erikson, ambicioso pero que no ha tenido el infortunio de estancarse. Ahora explicaré cuál es el proyecto que tiene Sanderson en mente, para el que no lo sepa. Muchos autores crean una saga, y una vez que terminan empiezan otra nueva o quizás no. De los que empiezan una nueva saga, algunos autores eligen que la misma, si bien independiente de cualquier otro proyecto anterior, transcurra en el mismo universo ficticio de su saga anterior, ya sea como precuela, secuela o historia paralela. Autores como Robin Hobb o Mark Lawrence han hecho así. Sin embargo, Brandon Sanderson creó el Cosmere, una especie de sistema solar en el que en cada planeta toma lugar alguna novela, serie de novelas o historia corta. El nexo que las conecta entre sí es muy pequeño y no pasa de ser una referencia en cada obra, por lo que cada serie puede ser leída de manera aislada y en el orden en que uno quiera, pero eso está comenzando a cambiar. Ahora que el nombre de Sanderson tiene más peso, las conexiones entre distintos planetas se están haciendo notar más seguido, tal y como pasó en la tercera novela de El Archivo de las Tormentas y otra novela que, por ahora, no mencionaré. No hace falta decir lo ridículamente colosal que es este proyecto, y ningún autor se embarcaría en una empresa a largo plazo como esta. El único capaz de realizarlo sería un escritor constante que no sufra de épocas de bloqueo, tal y como es Sanderson. Y eso que no mencioné que tiene otras novelas que no son parte del Cosmere. Aunque, cabe aclarar que estos son de sus trabajos más mediocres, y la mayoría va dirigida a un público más juvenil. Es como si a las historias que no formasen parte del Cosmere no les dedicara tanta complejidad. He leído unas cuantas de estas historias y no hay mucho que sacar de ellas.    


Por último, el estilo de escritura de Brandon Sanderson es directo, conciso y accesible; sus libros podrán ser demasiado extensos pero te llevan gentilmente de la mano durante todo el viaje. Esto es bueno… comercialmente hablando. Cuando las descripciones son escasas y las metáforas inexistentes, un texto se siente muy seco y carente de vida; pero algo que noté es que Sanderson utiliza el formato escrito de manera puramente cinemática, sus palabras se usan para describir secuencias en lugar de transmitir ideas o emociones, como si sus historias estuviesen planeadas desde el origen en ser adaptadas a un formato audiovisual. Sin embargo, estaría mintiendo si dijese que sus novelas no expresaran ideas, varias de ellas lo hacen, aunque sean los personajes quienes las anuncien al lector. ¿Significa esto que el público de Sanderson es principalmente juvenil? La respuesta es no. Tanto adultos como jóvenes adoran a este autor, y creo que la respuesta a esta interrogante está en su estilo narrativo. Primero que nada, Sanderson tiene ideas innovadoras y complejas que quiere expresar a la hora de escribir, el problema es que la forma en que ejecuta estas ideas en el trabajo final no es buena. Esto es porque trata de simplificarlas para que sean digeribles a su público más joven y le da demasiado énfasis a la acción como método de resolución de conflictos. ¿De qué sirve tener un dilema ideológico si es que todo se resolverá a golpes? Así no funcionan los trabajos maduros.


Para ir dando un cierre, y para responder a la pregunta que se deben estar haciendo, ¿me gusta Brandon Sanderson? Sí. Tal vez más cuando era joven. Era un autor muy fácil de leer y divertido, y como sus libros requerían que leyeras más de 600 páginas y que entendieras cómo funcionaba la magia, me sentía inteligente al decir que era mi autor favorito. Al igual que mucha gente, me inicié en el género a través de sus libros, por lo cual le tengo mucho aprecio, pero no dejaré que la experiencia personal nuble mi juicio y me haga ignorar los errores que comete. Como nota final quiero añadir cuáles me parecen sus mejores historias. No. No son ni Elantris, Nacidos de la Bruma ni Los Archivos de las Tormentas. Son sus cuentos y novelas cortas, específicamente El Alma del Emperador y Sexto del Ocaso. Al ser cortos, estos relatos hacen uso de la magia para motivos de exploración temática en lugar de batallas. Los recomiendo como trabajos de suma calidad.      


       

   


viernes, 4 de septiembre de 2020

Reseña: Leopardo Negro, Lobo Rojo de Marlon James


Leopardo Negro, Lobo Rojo es la primera novela de la nueva saga de fantasía de Marlon James que se volvió popular incluso antes de su publicación. Esto es porque el actor Michael B. Jordan ya había comprado los derechos para hacer una adaptación y porque el mismo autor había definido a su saga como un Juego de Tronos ambientado en África, una excelente forma de vender un producto como algo nuevo, pero a la vez familiar. El trabajo de marketing que se hizo con esta novela es grandioso; funcionó en mí, me emocionó tanto que la compré antes de que hubiesen críticas, y cuando la terminé me llevé una decepción tremenda, al final fui engañado. 


La novela trata de la historia de Rastreador, un hombre poseedor de un olfato sin igual, lo que lo ha convertido en el mejor de los cazadores. Junto a su compañero, un hombre-leopardo (o creo que más bien leopardo-hombre) tendrán la misión de buscar a un niño perdido. Durante el viaje se encontrarán con muchas criaturas y elementos mágicos derivados de la cultura africana. Una historia sencilla, ¿pero cuál es el problema? Pues, esta novela está repleta de escenas impactantes, una tras otra. Cuando no está habiendo una escena de tortura está ocurriendo una de violación, y no es que yo esté siendo conservador sino que el  verdadero problema es la cantidad y secuencia en que las escenas se presentan, es como si el autor pensara que esta es la única forma en que se hace avanzar a la trama. Este sería un ejemplo: llegan a un pueblo y descubrimos que abusaban físicamente de los niños, conocen a un nuevo personaje que resulta ser el causante de que abusaran sexualmente en grupo a otro personaje, atraviesan un bosque en donde descubren a un monstruo que ha mutilado a todos los niños del lugar; este libro, muchas veces, se asemeja a la pornografía.


¿Y qué hay de los personajes? Bueno, esta es una historia bastante oscura y apática en la que la mayoría de los personajes son enemigos del protagonista y quieren hacerle la vida un infierno. La historia tiene algunas ideas y exploraciones acerca de lo cruel y distante que puede ser la naturaleza humana, pero el mensaje final parece indicar que nada tiene sentido y que todos terminaremos solos, mensaje al cual no estoy adepto.


Algo positivo que remarcar es que es bastante única en su tipo. A diferencia de las cientos de novelas fantásticas que salen cada año, los elementos mágicos que componen la ambientación son bastante únicos. Por momentos me hizo acordar a las películas de Alejandro Jodorowsky, llenas de cosas bizarras pero que, al igual que las películas de éste, suelen emplearse como algo llamativo que podría no ser parte de la historia principal. 


¿Qué quedó entonces de la novela que era el Juego de Tronos africano? La verdad es que no se parecen en nada, es más, Leopardo Negro, Lobo Rojo es una novela autoconclusiva, ¿no es que era una trilogía? Al parecer la secuela será la misma historia contada desde la perspectiva de otros personajes, al estilo de la película Rashomon de Akira Kurosawa. En conclusión, la promoción de esta novela fue una vil mentira, una trampa para que compraras con urgencia la novela, y no estoy exagerando, es más, tengo pruebas. En una entrevista Marlon James contestó en relación a la comparación que hizo con Juego de Tronos que fue un chiste de su parte. ¡Un chiste! Comparar su trabajo con el de la saga más popular actualmente, qué conveniente, ¿no les parece? Y no piense que mi queja se debe a que la novela no se parezca a Juego de Tronos, ni siquiera es mi saga favorita. Si la novela fuese buena por sus propios méritos le habría dado el visto bueno. Ahora que me pongo a reflexionar, tengo la teoría de que el mismo Michael B. Jordan fue engañado, al igual que el resto de los lectores. ¿Cómo pretende traer a la pantalla grande una historia llena de violación, niños deformes, masacres de infantes y sexo homosexual? Ningún estudio grande se animará a presentar al público general una historia así. 


Para finalizar, Leopardo Negro, Lobo Rojo es una novela que no encontré por dónde agarrar, se me ocurre que a lectores que disfruten de leer cosas bizarras y escenas gráficas de violencia y sexo la encontrarán apetecible, de lo contrario no cometas el mismo error que yo de compar esta novela.


Valoración: 1/5


miércoles, 2 de septiembre de 2020

Reseña: La Maldición de Hill House de Shirley Jackson


La Maldición de Hill House de Shirley Jackson es por excelencia la clásica historia de casa embrujada. Lejos de ser la primera (ese puesto posiblemente lo ocuparía El Castillo de Otranto de Horace Walpole, ya que inició con la literatura de terror gótica), su popularidad no tiene parangón. Ha recibido dos adaptaciones para el cine, la primera en 1963 y la segunda en 1999, y una serie de televisión de la mano de Netflix, y si bien todas tendrán sus divergencias, el tema central que comparten es de un grupo de personas que deciden pasar unas noches en una mansión en la que han ocurrido varias atrocidades en el pasado, con el fin de corroborar si es que dicha mansión está embrujada.


En la versión que nos compete, tenemos a nuestra protagonista Eleanor Vance, una mujer insegura y sumisa que decide dejar sus miedos detrás y aventurarse en esta empresa que le dará paso a una nueva y mejor vida. Aquellos que fueron fans de alguna de las adaptaciones y esperan darse un buen susto con esta novela puede que se lleven una decepción, ya que esta no recurre al horror sino más bien al terror psicológico. En esta versión todo lo que se nos cuenta es ambiguo, pues lo vemos desde la perspectiva de Eleanor, quien no es una persona de lo más confiable.


Durante décadas, esta novela ha dejado a los lectores elucubrando sobre cada aspecto de la misma, tratando de desentrañar la relación que tiene Hill House con las emociones de protagonista, y esto se debe gracias a que Shirley Jackson creó un personaje bien complejo, cada faceta o incertidumbre que experimenta es en consecuencia a las interacciones que tiene con alguno de los otros personajes con quien debe convivir durante esos días. Estas dudas cobran vida y se manifiestan por medio de golpes, sombras o manchas de sangre en las paredes como si Hill House se estuviese burlando de ella, pero podría ser también que la mansión fuera ajena a ella y que sea la misma Eleanor quien conjura esta maldición.


Lamentablemente, no se puede decir mucho del resto de los personajes. La mayoría son distantes o no parecen tener un interés genuino en la maldición, haciéndote preguntar muchas veces qué hacen ahí en primer lugar. Sin embargo, esto debe haber sido deliberado para que la protagonista, y por lo tanto el lector, desconfíe de ellos.


En conclusión, La Maldición de Hill House es una novela que te atrapa en su ambiente gótico que tan irresistible no resulta en el género del terror y al terminar te hará preguntarte lo que realmente ocurrió esas noches en las que los personajes se hospedaron en Hill House.


Valoración: 5/5


Trilogía de Nacidos de la Bruma

La entrada al Cosmere En un mundo cubierto por cenizas perpetuas y gobernado por un tirano inmortal conocido como el Lord Legislador, la jov...