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viernes, 2 de octubre de 2020

Battle Royale de Koushun Takami


Battle Royale es una novela de ciencia ficción y thriller. Trata acerca de un Japón fascista totalitario que organiza, como todos los años, un programa en el que secuestra a cuarenta y dos adolescentes y los manda a una isla donde deberán matarse los unos a los otros; el último en quedar en pie podrá volver a casa. Esta obra se convirtió, gracias a la polémica que generó, en un best seller. Tal polémica se debe no sólo a que está ambientada en un una época moderna sino que también tiene a estudiantes de secundaria como participantes de este juego mortal; cosa que no es un impedimento para el autor a la hora de describir escenas de violencia gráfica o que le haga temblar la mano cuando tiene que matar a alguien. Debido al éxito del libro, se hizo una adaptación cinematográfica así como una serie de manga; pero solo me concentraré en el libro en cuestión. 


El tono de la obra es bastante serio. Cuando se les revela a los personajes que deben matarse entre sí, hay reacciones dispares. Están los que prefieren esconderse, los que se rehúsan, los que están dispuestos a hacerlo con tal de sobrevivir y, finalmente, los que lo ven como una oportunidad para saciar sus ansias ocultas. Pese a lo absurdo de la premisa, no sentí que la veracidad o plausibilidad de la historia se derrumbara en algún momento, después de todo, no son pocos los casos de adolescentes que, tras obtener un arma, hayan causado terribles masacres; y su entera ejecución es el punto que la novela quiere establecer. Un problema que muchos mencionan es el tener que memorizar tantos nombres japoneses. En mi caso, no tuve este inconveniente, porque estoy acostumbrado a leer mangas, pero puedo entenderlo; aunque esto, a su vez, me lleva al verdadero problema de la novela: ¿para qué molestarse en memorizar tantos nombres si es que todos los alumnos son carne de carroña y pueden morir en la siguiente página? 


No es sino hasta en la mitad del libro en que se va estableciendo quiénes tendrán un rol más prominente para el desenlace; por lo tanto, la mayoría de los personajes sirven no más que para el entretenimiento del lector, el cual especula respecto a la forma y el orden en que morirá éste. Si bien esto tiene un aspecto positivo, no quita la inconveniencia de que una novela que funciona mediante la muerte de sus personajes no puede jamás construir algo a lo que el lector se pueda aferrar a un grado más emocional. Un ejemplo de esto es cuando uno de los participantes más inteligentes del grupo se pasa capítulos enteros orquestando métodos para desentrañar los secretos de la isla, solo para que al final sea asesinado con la misma frialdad que al resto de los fallecidos; cortando de un cuajo todos los progresos que había logrado hasta el momento, los cuales ni siquiera resultan de utilidad para los que sí logran sobrevivir. La secuencia de las chicas en el faro es otro cantar. Como las muertes son producidas debido a que una de ellas fue más desconfiada que el resto, el desenlace tiene como resultado una suerte de moraleja. 


Cuando me referí a los personajes como carne de carroña fue porque éstos son blancos para que sufran muertes en pos de nuestro entretenimiento más que seres humanos con aspiraciones y crecimiento. De acuerdo. Con tantos personajes en la mesa estoy pidiendo demasiado, pero me conformaría con que simplemente los personajes más importantes estén bien desarrollados, cosa que no ocurre con nuestros protagonistas. Shuya y Noriko son los personajes más aburridos de todos, son adolescentes comunes y corrientes. Entiendo que ese era el objetivo del autor, pero tienen objetivos demasiado idealizados y sobreviven la mayoría de las veces por pura suerte; son vehículos para ver lo que está ocurriendo a su alrededor. 


Esta historia califica como una distopía, pero no hay ningún mensaje profundo más que el que uno quiera sacar a la fuerza, porque las personas que organizan este juego de la muerte dan explicaciones un tanto vagas de cómo funciona la sociedad y nunca más sabemos de ellos. Seguro que el autor tenía muchas ideas en su cabeza pero que no servirían más que para armar el escenario en que ocurriría el Battle Royale, al cual toda la extensión de la novela está enfocada; que ahora que lo menciono, es bastante larga. Hubiera preferido que hubiera menos estudiantes, así pasaríamos más tiempo con ellos en menos páginas.


Para ir concluyendo, Battle Royale es el impulsor del subgénero con el mismo nombre que más adelante seguirían otras obras como Los Juegos del Hambre. Sin embargo, el problema del subgénero es que, al igual que el de los zombies, tiene muchas limitaciones. El Battle Royale viene con muchas reglas que impiden sacar el mejor fruto de una historia a niveles narrativos. No he conocido una historia de éstas que no se enfocara primariamente en shockear a la audiencia con su violencia desmedida. Es divertido de ver, pero no tiene posibilidades de evolucionar, y con el tiempo terminará estancándose y la gente perderá el interés. La novela en sí me pareció entretenida, aunque es tan larga que se termina volviendo tediosa, si tuviese como mínimo cien páginas de menos lo hubiera agradecido. Recomiendo la película en su lugar, está comprimida con los momentos de mayor importancia y las escenas de violencia en vida real se aprecian más. He leído por ahí que el manga es mucho mejor, pero como no lo leí no puedo saberlo; me parece que debí ir por el manga en lugar del libro… bueno, no cometan ustedes el mismo error.  


Valoración: 

2/5


martes, 22 de septiembre de 2020

Guerra Mundial Z de Max Brooks


Guerra Mundial Z de Max Brooks es un libro usualmente ignorado por el lector común debido a dos razones. La primera es que es una historia de zombies, y los fanáticos de este género están disminuyendo debido a lo repetitivo que se ha vuelto; es que la fórmula en sí hace que las historias vayan siempre en una misma dirección: un perdedor que se vuelve un alfa guiando a un grupo de personas de un punto A a un punto B, perdiendo varios miembros en el camino. La segunda razón es porque la asocian con su adaptación al cine del 2013, la cual es meramente decente. Pero entonces, ¿cómo es que este libro está siempre en el top 10 de la mayoría de booktubers que he visto? Al parecer, las razones por la que evitamos esta novela están completamente infundadas. Aquellos que sí la han leído sabrán que, si bien hay zombies, la historia los deja en segundo plano para enfocarse exclusivamente en las personas y que, además, no se parece en nada a la película.


Guerra Mundial Z está escrita como una recopilación de entrevistas realizadas a personas que sobrevivieron a un ya finalizado apocalipsis zombie. El narrador, que es un agente de la Comisión de Posguerra de las Naciones Unidas, nos va introduciendo las experiencias de personas de distinta edad, género y lugar. El conjunto de cada una nos mostrará cómo fue el desarrollo de esta pandemia y la respuesta por parte de los individuos y los gobiernos. Sin contar una historia tradicional de zombies, Max Brooks logra proveernos de las mismas experiencias que brindan este género. Hay una gran dosis de comentario social, descubrimos lo poco preparada que está la humanidad para enfrentar una plaga de este tipo y las medidas inoperantes y negacionistas que emplearían los gobiernos. En la mayoría de los casos, los conflictos ocurren debido a la actitud de los humanos, los zombies solo cumplen el rol de catalizador. Pero hay también historias en las que los no-muertos toman un rol antagónico más directo, ya sea en detalladas persecuciones o en matanzas a gran escala. Esto explica por qué la historia satisface tanto a los que no son fanáticos de los zombies como a los que sí; es algo distinto mas no apartado del género al que, de alguna forma, deconstruye. Se nota que el autor es un gran fanático del mundo de los zombies y que se puso a investigar con detalle cada aspecto en qué estas criaturas podrían afectar nuestras vidas. 


Resultó tal y como dijeron las críticas y comentarios de las personas que amaron este libro, aunque todos ellos parecieron dejar de lado unos cuantos aspectos negativos que no son nimiedades. Son tres los problemas que enumeraré. El primero es la falta de tensión, como sabemos que los personajes que cuentan sus historias están vivos o que el mismísimo apocalipsis terminará resolviéndose desde las primeras páginas, el elemento de lo inesperado es inexistente. El segundo problema es que no tiene buenos personajes. Las personas entrevistadas están definidas meramente por el rol que ocupan en la sociedad, esto porque la idea es que uno las identifica como gente común, lo que las hace carecer de profundidad. Esto es un desacierto a la hora de contar una historia, aunque puede ser tolerado si es que servirán como móvil para examinar temas elaborados relacionados a la humanidad como en 2001: Odisea del Espacio o en Solaris, y Guerra Mundial Z no me parece que sea uno de estos casos, pues lo que plantea contar sobre la sociedad es algo cierto pero no novedoso o complejo.


El tercer problema es que hay entrevistas que rozan entre lo cursi y lo absurdo, como el ciego que pelea contra zombies o el hikikomori que jamás abandona su casa y logra escapar con vida de estos. Los libros de entrevistas suelen tener este tipo de historias, mientras más inverosímiles sean más asombrado dejan al lector. El problema es que ¡esto es ficción! Nada de lo que estamos leyendo ha sucedido. La historias de supervivencia hiperbólicas sólo cobran efecto si es que tu cerebro ha olvidado esta noción.


En resumen, Guerra Mundial Z me deja con una opinión muy dispar. Es genuinamente entretenida, cada entrevista tiene algo nuevo para contar y si no te gusta una, no duran lo suficiente hasta saltar a la siguiente. Es recomendable tanto a los fanáticos de zombis como a los que ya están hartos de ellos. Aunque aquellos que ya hayan leído libros de entrevistas, los que sí cuentan historias reales, ni siquiera se molestarán en leer este libro. La novela es únicamente un espectáculo y siento que la han puesto en un pedestal muy alto.


Valoración:

3/5


miércoles, 16 de septiembre de 2020

Solaris de Stanislaw Lem


Solaris es una novela de ciencia ficción filosófica escrita por Stanislaw Lem. Ha tenido dos adaptaciones al cine, la primera de la mano de Andréi Tarkovski y la segunda por Steven Soderbergh.
La novela trata sobre los fútiles intentos de comunicarse con una inteligencia alienígena totalmente diferente a la humana, básicamente un gigantesco océano se presume tiene vida. 


Esta es de esas historias que invitan al lector a preguntarse qué tan bien conocemos a la naturaleza humana y si tendríamos la capacidad de entender a una entidad alienígena. Me fascina la forma en que comienza esta novela, bien llega el protagonista a la nave espacial observa que algo terrible ha sucedido, y que sus compañeros de tripulación no actúan de manera coherente. Todas estas incertidumbres, sumado al ambiente claustrofóbico, generan un sentimiento de suspenso en el lector que lo predispone a que cualquier evento sobrenatural ocurra, de forma que cuando estos surgen no se sienten fuera de lugar. 


El eje de la novela es el contacto entre los humanos y esta forma de vida alienígena con la que se han encontrado, y mientras más interacciones se producen más se pregunta uno respecto a las intenciones de este ser extraño. Uno nunca sabe si trataba de comunicarse con ellos, quería defenderse, o no era consciente en primer lugar. Por un lado, esa era la intención del autor, y por otro, aquellos interrogantes nos revelan las preconcepciones que tenemos los humanos sobre la consciencia y el pensamiento. 


Si tuviera que mencionar algo negativo serían los personajes, son bastante planos y no mueven la trama sino que la trama los mueve a ellos. Otra cosa que no me gustó fueron las interminables páginas describiendo en lenguaje técnico el planeta, no entendí nada, pero como es una novela corta estos pasajes se hacen llevaderos. 


En resumen, es una lectura llena de componentes psicológicos y filosóficos que, más que una historia en sí, es una experiencia que te dejará pensando en cuestiones que uno suele dar por sentado. Sumamente recomendada.


Valoración: 


4/5 


viernes, 28 de agosto de 2020

Reseña: La Mano Izquierda de la Oscuridad de Ursula K. Le Guin


La Mano Izquierda de la Oscuridad es una novela de ciencia ficción escrita por Ursula K. Le Guin en 1969, es la historia de Genly Ai, emisario de la federación galáctica de mundos, también conocida como el Ekumen, cuya misión es incorporar al planeta Gueden a esta unión galáctica. Gueden es un planeta cubierto de hielo y sus habitantes son andróginos, que pueden alterar de un sexo a otro según determinadas etapas. Esta novela es del tipo que nos obliga a plantear preguntas, indagando en mayor o menor medida en temas como la sexualidad, el nacionalismo y la religión. 


A pesar de no ser demasiado extensa, es un libro con pretensiones ambiciosas (tal vez demasiadas) que por décadas ha dado mucho de qué hablar, y con razones. Ursula K. Le Guin imaginó una sociedad en la que las personas comparten tanto las facetas masculinas como las femeninas y la renuencia de otros a comprender semejante forma de vida, lo cual se expresa mediante el protagonista Ai, un hombre con la misión de conocer a esta sociedad y tratar de integrarlos a la unión de planetas. Para este cometido contará con la ayuda del ministro Estraven, pero la inoperancia de Ai en comprender la forma de actuar de este asexuado aliado perjudicará su tarea. Para entender en más detalle esta novela hay que tener en cuenta la época de su publicación, 1969. Durante esos tiempos la figura del hombre varonil era la única con la que se asociaba al sexo masculino. Le Guin hace una observación sobre lo que en tiempos modernos se conoce como la toxicidad masculina. Sin embargo, una pregunta que me surgió respecto a este aspecto es que, ¿cómo un emisario interplanetario puede tener prejuicios interactuando con seres que responden a un comportamiento atípico de los humanos? Se supone que es su trabajo. ¿Acaso no tiene experiencia con otros planetas? Planetas donde, por ejemplo, vivan gente lagarto cuya conducta sea totalmente ajena a la humanoide. Eso sin mencionar el hecho de que Ai pertenece a una versión futurista de la Tierra, capaz de hacer viajes espaciales, y que seguramente habrán superados varios tabúes sociales. Pero supongo que Le Guin lo caracteriza de la forma en que lo hizo para hacer un punto con el tema. 


La novela nos relata acerca de las consecuencias de una sociedad carente de roles sexuales definidos. Estos seres no disponen de la agresividad característica de los hombres, así que los enfrentamientos armados son poco comunes. El planeta en el que viven, Gueden, también llamado Hielo, atraviesa una permanente era glaciar,  llegando a haber lugares que durante determinadas estaciones son inhabitables. La novela deja a la interpretación del lector resolver si es debido a la falta de ciertos rasgos masculinos o a lo ocupado que están los habitantes en sobrevivir bajo tales condiciones atmosféricas el que no existan las guerras entre naciones. En lo personal, pienso sinceramente que el que un planeta sin hombres hombres estuviese exento de guerras no es algo tan descabellado, seguramente la naturaleza y la resolución de los conflictos sería de manera distinta. Sin embargo, la novela también nos comenta que debido a esta falta de sed de conquista, la sociedad ha progresado tecnológicamente a un ritmo lento. No creo que el mensaje de Le Guin fuese que un mundo sin hombres sería mejor, y la evidencia está en el énfasis que la novela hace en la religión de los guedeanos, que es una derivación del taoísmo, la idea de dos polos opuestos que se complementan entre sí (de ahí viene el nombre del libro, la mano izquierda de la oscuridad vendría a ser una cara de la moneda). Podemos relacionar este concepto a los géneros masculinos y femeninos, como un ying y yang que deben coexistir en armonía.

 

Si bien es concisa, la novela pudo distribuir la exposición de sus temas más eficientemente. Se nos explica con detalle cómo funciona la sexualidad de los guedeanos, desde los patrones de cortejo hasta el proceso de reproducción, pero no indaga en aspectos igual de importantes como ser la crianza de los niños asexuados. A su vez, Le Guin gasta muchísimas páginas en describir el azotador viaje de los personajes a la intemperie en este cruel mundo helado. Son escenas extensas y, si bien son bastante viscerales y afectan la psicología de los personajes, no le vi correlación directa con los temas centrales de la historia. Mencioné por el principio que la novela puede tener pretensiones demasiado ambiciosas, y esto es porque si bien explora temas trascendentales a fondo, otros como el del nacionalismo o la religión simplemente son rasgados en la superficie.


Hoy en día la distinción entre hombres y mujeres no es tan tajante como lo debió ser en la época en que se publicó esta novela, aunque igualmente su contenido puede hacernos considerar cosas que nunca habíamos pensado de nuestra condición humana. Obviamente la recomiendo. A pesar de tener ciertos reparos, su mensaje se ha hecho a conocer por décadas a millones de lectores por el mundo.


Valoración: 4.5/5


miércoles, 26 de agosto de 2020

El Despertar del Leviatán de James S.A. Corey


The Expanse es una de las series de ciencia ficción más populares en la actualidad. Cuando me enteré que estaba inspirada en una serie de libros decidí darle una oportunidad. La primera parte, El Despertar del Leviatán, se trata de una ópera espacial en la que tanto Marte como las colonias en el Cinturón de Asteroides se han convertido en núcleos políticos que rivalizan con la Tierra, y las tensiones entre estos se aspiran en el ambiente. La trama se enfoca desde dos puntos de vista. El primero es el del oficial Holden y su tripulación, la Canterbury, en una misión que pondrá en vilo el frágil equilibrio que hay entre los tres núcleos políticos; y el otro es del agente Miller, un investigador que está detrás de una conspiración de niveles interplanetarios.


La trama es entretenida, hay bastantes secuencias de acción, los personajes son sencillos de entender, y la mejor parte ocurre cuando ambos protagonistas llegan a conocerse. Cada uno tiene una forma de pensar distinta, lo que provoca constantemente conflictos entre ellos y que, en algunos casos, pongan sus juicios a prueba, aunque si esto hubiese ocurrido más temprano en la novela hubiera sido de mi aprecio. 


Y eso es todo lo bueno que se puede decir de El Despertar del Leviatán. No hay aspiraciones a temas más profundos, cuando no está ocurriendo nada los personajes son aburridos y es demasiado larga, el desenlace del conflicto se alarga tanto que llegas terminala más por compromiso que por genuino interés. Es decente pero no trascendental y, francamente, quedé decepcionado. Sé que no he visto la serie de televisión, ¿pero qué tan diferente puede ser de lo que leí? Si lo que ocurre en esta primera novela es lo mismo que ocurre en la primera temporada, entonces no veo cómo puede ser esta la gran serie de la que todos los fanáticos de la ciencia ficción hablan. ¿Será que tiene efectos especiales muy buenos? No tengo problemas con series que aspiran a lo que aspiró esta, pero me molestan los comentarios en los que la comparan con la serie Babylon 5. The Expanse no llega ni a competirle. Babylon 5 es una serie compleja llena de personajes profundos, que explora el tan agotado tema de la guerra desde cada perspectiva que se pueda imaginar (algún día debería hacerle una reseña). 


En resumen, este inicio de la saga no estuvo mal, sin embargo no me hizo que me apeteciera seguir leyendo las otras partes, tal vez lo haga, pero no esperen sentados.


Valoración: 3/5


lunes, 17 de agosto de 2020

Reseña: Un Abismo en el Cielo


Un Abismo en el Cielo es la novela de ciencia ficción de Vernor Vinge que cumple como secuela... bueno, en realidad precuela, pero se trata de una cuestión semántica, ya que, al igual que Un Fuego en el Abismo, es autoconclusiva, y lo que las une es un lazo tan fino que no es necesario leer una para entender la otra. En mi reseña anterior, categoricé la primera novela como una de mis favoritas. ¿Fue esta novela capaz de cumplir con el mismo nivel de calidad? La respuesta es… no, ni de cerca. De hecho, fue una decepción.


La premisa de esta novela es básicamente la misma que la de la anterior, salvo que el escenario y la ejecución son distintas. En esta ocasión, unos comerciantes intergalácticos se encuentran frente a un planeta habitado por arañas inteligentes. Vernor Vinge invierte la fórmula de Un Fuego en el Abismo, porque mantiene a las dos especies en tramas separadas, dedicándole una cantidad casi equitativa de capítulos a cada una, lo que nos permite conocer ambos lados del conflicto por igual. Al igual que en el libro anterior, el autor prefiere que veamos a esta especie alienígena de arañas como humanos y examinemos su perspectiva desde un ámbito más personal e identificable. Por un lado, tenemos a la civilización de arañas desarrollando tecnología que les permita sobrevivir bajo las terribles condiciones del planeta en el que habitan. Por otro lado, están los humanos que ya han alcanzado el viaje espacial y están a la espera de la oportunidad adecuada para estrechar lazos con aquella especie inferior. Este enfoque permite que conozcamos a los personajes de cada trama a profundidad y hace que el eventual choque cultural no sea forzado o conveniente, sino algo anticipado. 


El desarrollo de la historia se da a lo largo de varios años, y debido al progreso en la ciencia de la hibernación, los humanos pueden irse a dormir para no sufrir los efectos del envejecimiento, aunque de por sí la ciencia médica ha avanzado tanto que el humano promedio puede vivir siglos. Este recurso es muy peligroso, narrativamente hablando, porque se pueden cometer dos errores. El primero es que el mundo exterior no se modifique en lo más mínimo mientras los personajes duermen, como sucede en Casa de Soles de Alastair Reynolds, hace sentir al mundo una extensión de los personajes en lugar de algo independiente. El otro error es hacer que personajes importantes, que no se van a hibernar, crezcan durante el salto de tiempo, haciéndonos perder su desarrollo y que vuelvan a aparecer con personalidades nuevas que son más convenientes a la trama que producto de algo orgánico. Un Abismo en el Cielo no comete ninguno de los errores mencionados. En esta novela, el autor tiene un estilo más enfocado, vuelve a hacer mención de su idea del progreso cíclico de la humanidad de Un Fuego en el Abismo, pero ofreciendo una alternativa a esta dialéctica al que la humanidad está destinada a seguir. Otro tema que explora a detalle son los costes que implican los avances científicos y cuándo éstos son demasiado altos.


Una premisa original y personajes entrañables es la fórmula adecuada para enganchar a cualquier lector, el problema de esta novela es que no hay muchos personajes entrañables. El único que se explora a detalle es Pham Trinli, el resto no tiene tanta suerte. Parte del problema se debe a los tropos que utiliza el Vernor Vinge, tecnología que controla la mente de las personas y borrados de memorias, esto convierte a la mayoría de los personajes humanos  en marionetas, que solo responden a la voluntad de otro o se muevan en círculos, destruyendo su caracterización. Sin olvidar al villano megalomaníaco cliché que, hasta podría ser considerado unidimensional. En cuanto al elenco de las arañas, exceptuando al protagonista de esta trama, no hay mucho que decir, con el pasar del tiempo la historia se vuelve muy seca y repetitiva y no ves la hora de que ambas tramas se vinculan, y esto me lleva al mayor problema del libro, el encuentro entre las especies. Este es el momento de mayor anticipación para el lector, es más, se podría considerar el motivo de la existencia del mismo libro, y no ocurre hasta el final, lo cual es endemoniadamente frustrante, porque el libro es muy largo y hay momentos en que ambas tramas están en un punto muerto y van dando vueltas en círculos.


Pero qué pasa cuando llegamos al final. Pues, es más decepcionante que el de la primera novela. Todo se resuelve de manera conveniente, soluciones que ocurren detrás de escena  y son un hasta “mágicas”, en mi opinión. El final es demasiado optimista para mi gusto, todos ganan y son felices y las cosas se arreglan rápido, porque las especies entienden sin vacilar que todo fue un malentendido.


En definitiva, Un Abismo en el Cielo es un libro que me produjo mucha pena, ya que me encantaba el estilo, la construcción de eventos parecía denotar que culminaría en algo más maduro y complejo. Puede ser que esté siendo demasiado cruel con este libro, pero con la cantidad de páginas que tuve que tragarme pude haber leído uno o dos libros buenos. No puedo recomendarlo y neutralizó mi emoción por el tercer libro de la serie. Tengo entendido que es una secuela directa de los eventos de la primera, pero con el sabor que me dejó Un Abismo en el Cielo, tendré que esperar un tiempo hasta darle una oportunidad o quizás nunca hacerlo, les estaré informando.


Valoración: 2/5


sábado, 15 de agosto de 2020

Reseña: Un Fuego Sobre el Abismo


Un Fuego Sobre el Abismo de Vernor Vinge es una novela de ciencia ficción muy llamativa que juega con varios elementos característicos del género, como los viajes estelares, los pormenores de la tecnología, la coexistencia con especies alienígenas, la inteligencia artificial y el choque cultural, no es tarea fácil valerse de tantos temas en una historia coherente sin que sea forzado, pero el autor se pudo dar maña.


Me resulta difícil relatar aspectos de la trama sin arruinar la experiencia, ya que el ir descubriendo de qué trata es parte del disfrute, por lo que sólo escribiré que la novela trata sobre el encuentro entre humanos y especies de otro planeta. Podría ser catalogada como una historia de Primer Contacto, pero, en mi opinión, sería errado, pues estos alienígenas poseen estructuras socioculturales y una psicología demasiado remanente a la nuestra. Si se la toma, en cambio, como una historia sobre el encuentro entre dos civilizaciones separadas una de la otra por siglos de progreso tecnológico, se tiene una historia muy enriquecedora, y la forma en que Vernor Vinge relata este encuentro es magistral. El autor tiene un concepto cíclico del progreso evolutivo, toda sociedad, de cualquier tipo, está destinada a nacer, formar imperios con la más avanzada tecnología, autodestruirse con dicha tecnología y volver a reconstruir todo con piedras y palos; es un ir y venir en el que cada ciclo dura miles de años, del cual no se puede escapar, de manera que el pasado y el futuro pierden distinción. No sé qué tan exacta es esta predicción, pero puedo decir que es algo en lo que no solía pensar antes de leer este libro.

 

La historia se las arregla para contar un conflicto a pequeña escala entre dos bandos opuestos, paralelamente con otro de mayor escala, que involucra una conciencia superior capaz de destruir planetas, así que vemos a los héroes peleando no solo por su supervivencia, sino también para prevenir una catástrofe de niveles cósmicos, lo que incrementa los niveles de tensión por las nubes y evita que el lector se aburra. Lamentablemente, el clímax entre estos dos conflictos no termina de manera convincente y se siente apresurado, haciéndolo a uno pensar que el autor jugó con nuestras expectativas todo el tiempo, lo que me lleva a una opinión conflictiva que tengo respecto de la novela en general, su extensión. Si bien es algo larga, es autoconclusiva, por lo que todos los conflictos serán resueltos, así que sentirás que leer tanto ha valido la pena. Por otro lado, se queda con demasiados temas sin explorar, como manifesté al principio, la historia juega con temas complejos derivados de la existencia y la identidad, pero sólo juega con ellos, lo suficiente como para que te pongas a pensar aunque, al final del día, no hace mucho con ellos. Se agradece la intención, sin embargo una sola novela no es suficiente para indagar tan profundo en las ideas que tenía el autor sobre estos temas, si es que las tenía.


Otro aspecto que cabe mencionar es que cada página proporciona información muy importante, y el autor muchas veces continúa con el flujo narrativo sin detenerse a dar explicaciones, hay que estar muy atento en cada página, y no es algo malo de por sí, salvo por otro inconveniente. Esta es una novela de Hard Science Fiction, llena de términos científicos que no son necesarios entender y entorpecen una novela que, ya de por sí, no era sencilla de leer. Son páginas enteras de galimatías para los que no son acérrimos a este género, y en su mayoría no aportan al resultado final.


En resumen, Un Fuego Sobre el Abismo es uno de mis libros favoritos, no creo que sea perfecto, el final es bastante débil en contraste con lo que se anticipaba. La premisa fue demasiado ambiciosa para el autor, pero es una lectura que recomiendo encarecidamente.


Valoración: 4/5


Trilogía de Nacidos de la Bruma

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