Reseña: El Visitante
Stephen King tiene un estilo de escritura con un ritmo paulatino y donde ahonda demasiado en detalles, lo que durante las escenas en que quiere crear suspenso es muy efectivo, porque generan anticipación y, en consecuencia, suspenso; pero durante cualquier otro tipo de escena entorpece la narración, siendo más preferente un estilo más directo. En esta ocasión, mantener este mismo estilo durante toda la novela le salió a su favor, porque El Visitante es el tipo de historia en el que el foco está en que el lector se tome su tiempo, indague en el misterio y vaya armando las piezas del rompecabezas.
La novela comienza rápidamente con un gancho y atrapa al lector desde el comienzo. Una cualidad de King es que sabe hacer buenas premisas, el lector no tiene que esperar demasiado para interesarse en la historia, es el motivo por el que sus novelas son tan populares. En definitiva, tenemos una buena premisa y una buena ejecución, ¿es, por lo tanto, una buena novela? Pues no. Para la segunda mitad el gancho desaparece y la historia termina porque... bueno, tiene que terminar. Una vez leí la expresión que decía que las historias de Stephen King no es que terminen sino que dejan de seguir. El es una máquina de escribir, su vasta bibliografía es prueba de ello, y en una entrevista suya que vi una vez, expuso su proceso de escritura. Al parecer, es de esos escritores que escriben bien surge la inspiración sin planear demasiado, hasta que eventualmente pierde el interés y decide terminar abruptamente con todo. Esto explicaría por qué sus finales son conocidos por ser tan malos, y El Visitante es una prueba de ello. King no tenía una dirección precisa hacia dónde iba a finalizar la historia, así que la resolución es muy pobre, con explicaciones básicas. Cuando el final no está anticipado en este tipo de historias, toda la tensión del comienzo se hace artificial, como si de un engaño se tratase. Se me pusiera a releer este libro no habría nada de disfrute; aclaro que no soy fan de las relecturas, pero en libros con sustancia uno puede descubrir cosas nuevas u obtener una nueva percepción respecto a ciertos personajes. Cosa que en esta novela no ocurre, porque los personajes no son interesantes en primer lugar, sino más bien el misterio que los envuelve. Aunque, debo rescatar que Holly Gibney es el único personaje que, por sí sola, mantiene la atención del lector. Es una pena que ingresa tarde a la historia central y su conflicto con el villano se siente menos personal que con los demás personajes.
Para concluir, puedo definir a esta historia como un interesante viaje que, al descubrir el destino, te das cuenta que no había nada porque emocionarse en primer lugar. No la recomiendo, pues hay mejores trabajos de Stephen King que sí merecen la pena darle una oportunidad.

Comparto tu opinión sobre la narrativa de King. El tipo es una máquina de ideas, pero sus poderosas premisas pierden el encanto cuando hay que atravesar páginas de lenta y agobiante narrativa. Por lo cual nunca termine ninguna de sus novelas.
ResponderEliminarLas adaptaciones, sin embargo, me atraen mucho más. Y aunque dependa del guionista (por Jebus que no sea él), director y productores, hay muy buenos resultados de sus historias llevadas a la pantalla que funcionaron genial. Habrá que ver qué onda la serie de esta novela. No tengo muchas espectativas sin embargo, 2020 es un año de puras decepciones en el séptimo arte....